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Hace casi dos meses escribí una entrada titulada “estoy en crisis” que resultó casi premonitoria. A pesar de que en ella hablaba sobre una crisis “de feminismo”, poco después he tenido que aplicar ese título a mi vida personal.

Desde aquella entrada del 30 de noviembre no he vuelto a publicar nada más y tengo mis razones. En apenas dos meses mi vida ha dado un giro de 380º. Algo difícil de digerir, muy duro a ratos, pero estoy convencida de que es lo mejor que podía hacer. Ahora mismo tengo un poco de miedo a lo desconocido, pero estoy contenta de las decisiones que voy tomando y de cómo voy modelando mi vida.

Soy feliz.

Y cómo diría Joe Strummer the Future is Unwritten.

Estoy en crisis

Estoy en crisis. No de ideas para el blog, que de esas voy sobrada al menos de momento. Estoy en plena crisis de feminismo.

Llevo años leyendo a (y sobre) Luce Irigaray, Judith Butler, Rosi Braidotti, Angela Davis, Gloria Andalzúa, etc. – entre otras grandes mujeres y sujetos sin género- …sintíendome a ratos de la diferencia y a ratos Queer, sintiéndome femenina y haciendo de la menstruación y del cuerpo femenino una bandera y queriendo abolir el género al mismo tiempo. Todo lo que devoraba en los fanzines y libros me fascinaba, todo me sorprendía, de todo tenía algo que aprender. Pero ahora no entiendo nada. Continuar leyendo »

Hace unos días explicaba y me quejaba amargamente de cómo se ha perdido el trato humano entre vecinos en mi comunidad en Zaragoza y hoy me toca hablar de las relaciones de vecinos aquí en Alemania. No me gusta generalizar así que ya advierto de antemano que yo escribo sobre MI experiencia, que puede ser (y seguramente será) muy distinta a otras experiencias vecinales teutonas.

En el tiempo que llevo viviendo en Alemania he vivido siempre en residencias de estudiantes, de hecho aún a día de hoy vivo en una, por lo tanto no se cómo funcionan las relaciones vecinales en comunidades de vecinos “normales”. El concepto de residencia de estudiantes alemán es muy distinto a lo que nosotros conocemos o lo que creemos saber sobre residencias y colegios mayores. Continuar leyendo »

13 Rue del Percebe

Una de las cosas que más presente ha estado en mi vida desde que tengo conciencia es mi barrio y mis vecinos.

Tengo la suerte de tener un núcleo familiar “pequeño pero apañado” y una red familiar biológica de primos, tíos, hermanos de abuelos y parientes más alejados bastante extensa. Pero además también tengo una red vecinal que ha formado parte de mí tanto o casi más que algunos parientes biológicos y que junto con mis amigos, forman parte de esa familia no biológica, la familia elegida, con los que he formado un vínculo tan fuerte como el de sangre. Continuar leyendo »

Snackst du Platt?

Sprichst du Plattdeutsch? ¿Hablas Plattdeutsch?

Por cuestiones familiares viajo un par de veces al año al norte de Alemania, ahí es donde entré por primera vez en contacto con el Plattdeutsch o Niederdeutsche Sprache. O lo que en castellano se llama “bajo alemán”, una lengua germánica formada por dos grupos generales de dialectos: el dialecto del noreste y el dialecto del noroeste, que a su vez se subdividen en otros dialectos locales. En Alemania se habla en los Bundesländer de Bremen, Baja Sajonia, Hamburgo, Mecklenburg-Vorpommern, Brandenburgo y Schleswig Holstein.

Su evolución y su situación actual, os va a resultar seguramente muy familiar con la situación que viven nuestras lenguas en Aragón.  Y que me perdonen los filólogos. Continuar leyendo »

Hace cosa de un par de meses recibí una visita muy especial. Mis invitados se quedaron dos semanas y pensamos que sería buena idea aprovechar para visitar aquellos lugares que no pudieron ver la primera vez que vinieron a Berlín, hace ya dos años; así que estuvimos en Hohenschönhausen -la famosa prisión de la Stasi-, fuimos a la fortaleza de Spandau o nos dimos un garbeo por Grunewald, llegando incluso a subir a Teufelsberg.

Uno de los lugares que los turistas suelen visitar en un primer viaje a Berlín y que entra casi obligatoriamente dentro de los circuitos turísticos de la ciudad y alrededores, es el campo de concentración (Konzentrationslager en alemán y resumido a partir de ahora por mí como KZ) de Sachsenhausen, en la localidad de Oranienburg y asequible en una horita con SBahn y tren. Por su cercanía a Berlín y por las buenas conexiones de transporte público, son muchos los visitantes que no se quieren perder la oportunidad de visitar por primera vez -en la mayor parte de los casos – un centro del horror nazi.

Para ponernos en situación e intentando ser breve. Continuar leyendo »

Libros de mesilla

En las últimas semanas tengo la extraña y fea sensación de que el tiempo se me escapa entre los dedos, ¡Qué lejos queda ahora mi cumpleaños o el uno de mayo!. Pero lo que peor me sabe de todo esto es tener la sensación de haber tenido un montón de ratos muertos en los que no he aprovechado lo suficiente y cosas pendientes por hacer tengo un rato:  la declaración de la renta, comprar un par de cacharros necesarios para el piso como un cuelga-albornoces, para optimizar el ya de por sí pequeño espacio o mismamente leer semanalmente todos y cada uno de los textos para los seminarios, tarea que a día de hoy parece misión imposible hasta que no termine con el trabajo del semestre pasado que aún tengo pendiente.

Una de las cosas que peor llevo o que más me cabrea es no tener tiempo para leer y cuando digo leer, me refiero leer algo que no tenga que ver con el Tratado de Moscú, la Ostpolitik o la Guerra Fría. En los últimos meses me he comprado algunos libros interesantes a los que esperaba hincar el diente más temprano que tarde, pero que ahí están acumulando polvo en la mesilla. Además el año pasado y en los viaje que he ido haciendo a casa he intentado cargar en la maleta y poco a poco aquellos libros que son un “must” en cada estantería o aquellos que no quiero perder de vista porque me encanta releerlos una y otra vez. Continuar leyendo »

De mudanza

Como veis, he dejado mi blog en Blogia y me he mudado a WordPress. A lo largo de estos años he tenido dos blogs alojados en Blogia y no he tenido ningún problema. Blogia es (o era, porque desde Mayo de 2011 está en venta) un servidor fácil, manejable y muy cómodo para usuarios que quieren simplemente escribir artículos con unos mínimos estéticos y siempre de manera muy sencilla. La estética de las bitácoras es algo que siempre me ha preocupado y con Blogia, a pesar de sus algo limitadas opciones y plantillas, he podido tener blogs hechos a mi medida (que para eso he invertido grandes cantidades de tiempo).

La idea era seguir en Blogia con otro nombre (senoramarron), pero desde que está en venta las altas están desactivadas y no parece que haya perspectivas de que las vuelvan a activar dentro de un tiempo razonable. Incluso quería esperar unos meses a ver si de algún modo Blogia se movía de nuevo y volvía con aires renovados (que también le hacían falta). He sido bastante reacia a dejar Blogia, pero un rápido vistazo ayer por WordPress ha confirmado positivamente mi decisión.

En unos 15 minutos en este nuevo servidor ya he encontrado más pros que contras a mi mudanza: las plantillas tienen un diseño variado y limpio, la imagen de cabecera no se por los KB de tamaño que tiene, sino por el formato, lo que hace que pueda escoger una foto personal y adaptarla a la plantilla sin que pierda calidad; además, se pueden añadir imágenes a las entradas, editarlas y localizarlas en la parte del texto que se quiera…y seguro que en los próximos días encontraré más razones que reafirman el cambio.

No obstante, me gustaría que algún día Blogia volviera porque creo que era un proyecto bien majo y porque después de tanto tiempo de jugar con el Paint para que la imagen de cabecera no fuera mayor de 40 Kb, pues le tengo cariño, al fin y al cabo, ahí empecé a escribir.

Mientras tanto, me quedó en WordPress. Mi antiguo blog queda abierto, pero voy a copiar algunos de los artículos que ahí he dejado.

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